Con 35 años de práctica profesional a sus espaldas y fama de combativo, Eduardo Gutiérrez, ‘Guti’, arremete en esta entrevista para el Blog de la Escuela de Doblaje de Madrid (EDM) contra una tendencia creciente. Se trata de la deslocalización, una práctica industrial aplicada al arte del doblaje, por la cual algunos clientes encargan a un ramillete de experimentados actores, por ejemplo en Madrid, el doblaje de las principales voces de una película, mientras trasladan a otras sedes, por ejemplo, Sevilla o Valencia, el doblaje de los personajes secundarios.

“Es un pastiche”, critica el director. “Yo pensaba que no íbamos a llegar aquí. Estamos en un momento muy malo. Si seguimos así, solo quedará trabajo para 20 o 30 actores en Madrid. ¿Y el resto de la gente? ¿De qué va a trabajar?, dispara nada más comenzar la charla en torno a esta práctica cada vez más frecuente en el mundo del doblaje de la capital.

Ha bajado mucho el trabajo, sobre todo para la gente que hace papeles pequeñitos”, añade.

El director abomina de la fragmentación del doblaje y de la ausencia de control y dirección artística que se deja ver en el doblaje de los papeles secundarios, observadas en estas otras regiones, aunque deja claro que no se trata de que fuera de Madrid o Barcelona se doble mal, sino que solo se refiere a estos casos específicos.

“No me creo que pueda salir bien un doblaje así”, afirma. “Si el criterio de dirección no es único… Eso es un pastiche. Puede dar el pego. Pero no es interesante. Es pan para hoy y hambre para mañana”, agrega.

Un convenio estatal

El director aboga por un convenio estatal que fije un umbral mínimo en las retribuciones de actores y directores en cualquier punto del territorio nacional, y termine así con la práctica de retribuir a poco más de un euro el ‘take’ o unidad de trabajo de los actores, según apuntan las noticias sobre estos doblajes en estudios valencianos y andaluces.

Un precio que supone apenas la quinta parte del salario que se paga en Madrid por convenio; Y una proporción también similar a la que separa la cuantía de la convocatoria o CG de los actores de estas dos áreas, frente a la de la capital española.

“Hay estudios a los que les viene muy bien”, tercia el veterano actor y director, responsable del doblaje y adaptación de algunas de las más importantes producciones audiovisuales de las últimas décadas. “Montan sedes en otras regiones. Y así abaratan el precio”, critica.

“De este modo nos estamos cargando a los estudios que trabajan de un modo ético con nuestro colectivo, que no pueden competir. Esto es competencia desleal”, reprocha.

“Hay gente que está ganando 100 euros. Solo pido que al menos lleguen a 800 euros y puedan pagar las facturas”, dice en alusión a los actores que hacen los papeles más pequeños, al tiempo que defiende su contribución artística al proyecto. “Tendrás cubierto lo más llamativo, los protagonistas, pero el resto de los personajes, que son los que sujetan la obra, no están dirigidos. No lucen”, arremete.

Relevo generacional truncado

Además, la práctica de la deslocalización tiene efectos indirectos sobre otro asunto capital para el doblaje, como es el relevo generacional. Eso y las prisas, advierte.

“Se están cerrando las puertas de la profesión”, avisa, en referencia a los recién llegados al mundo del doblaje, que se ven ahora privados de las convocatorias de cuatro o cinco ‘takes’ con que siempre se iniciaron los actores en este camino.

“Los que hacen 3 o 4 ‘takes’ hoy son los que harán protagonistas en el futuro. Pero si pierden esas convocatorias, no habrá relevo”, avisa.

El experimentado actor y director, que inició sus pasos en el doblaje en los años 80 del pasado siglo, recuerda aquí las convocatorias con figuras legendarias de este arte, como Félix Acaso, y cómo se mostraban siempre comprensivos con la menor pericia de los recién llegados. “En este ‘take’ no corremos, que está el niño. Ensayamos una vuelta más”, decían.

“Nos estamos cargando eso. Y nadie nace enseñado, solo Ramón Langa”, bromea, antes de concluir lanzando una advertencia muy seria.

“Si maltratamos al público, la gente huirá del doblaje. O les ofrecemos algo interesante, o no mantendremos a ese público”. Un público que tiene cada vez más fácil optar por la versión original, advierte.

“Si lo único que hacemos es cubrir las bocas, estaremos matando el futuro de la profesión”, finaliza.

Claves de la entrevista con ‘Guti’

  • Algunos estudios están fragmentado el doblaje de películas y series, y llevando la producción a otros lugares donde se dobla más barato.
  • Aunque mantienen el doblaje de los protagonistas en la capital, el resto de voces se dobla en otras regiones, generalmente rebajando sus niveles retributivos y de calidad.
  • El director de doblaje critica el resultado artístico de esta práctica de fragmentación y deslocalización parcial. Y advierte de otras consecuencias para la industria del doblaje, como por ejemplo la ausencia de relevo generacional.
  • Finalmente, ‘Guti’ aboga por un convenio estatal, que ponga coto a la desregulación y fije un salario mínimo en todo el Estado, al igual que existe en la mayoría de las profesiones, incluyendo las artísticas.

1 comentario

varagoneses · 26 marzo, 2019 a las 10:31 pm

Yo creo que lo que hay que cambiar es que debeis hacer lo siguiente:

1. La asociaciones Adoma y similares empezar a limar asperezas y aunque nunca estáis de acuerdo buscar acuerdos para que los profesionales veteranos,jóvenes y futuros profesionales puedan trabajar en lo que quieran.
2. Crear una sola escuela de Doblaje. Entiendo que cada profesional que ha podido ha creado una escuela con sus ahorros,pero creo que una fusión y la creación de una Gran Escuela para Madrid,
3. Crear un Estudio de Doblaje con posibilidad de delegaciones en Valencia,Pais Vasco etc… La idea es crear un Estudio donde los costes sean menores y que se pueda ofrecer al Cliente un mejor precio en la opción sin renunciar a los takes y los sueldos de los técnicos. Ejemplo: Pues en la Provincia de Toledo o Guadalajara,donde los impuestos y alquileres son menores. De ahi que se cree una sola Escuela de Doblaje.
Porque los Estudios buscan su interés,bueno bonito y barato y si no hay una competencia real los ya citados pues buscaran argucias para conseguirlo de forma mas económica.
4. Crear Delegaciones en Pais Vasco,Andalucia y Valencia,para que si el cliente piensa que se puede ir hacer un producto allí se encuentre lo mismo que en Madrid o en Barcelona,pero con las mismas condiciones. Se tiene que dialogar también con los compañeros vuestros para que sepan que en este proyecto entran todos y que haya productos para todos y quizás algún profesional pueda hacer doblaje en Madrid o Barcelona si su valía y el cliente reclama sus servicios.

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